El pensamiento es energía, el pensamiento es química


Todo lo que aprendemos es por medio de la química del pensamiento, de la transformación de la energía. Tal como un hombre piensa en su corazón, así es él y su realidad.

 

Estamos hechos de átomos (electrones, protones, neutrones y de todas las partículas que los componen), la física cuántica nos dice que éstos se comportan de dos maneras: como partículas y como ondas. Las ondas son el potencial de todas las posibilidades y se convierten en  partículas cuando se les observa. De tal forma que todo lo que está latente  en el universo es por naturaleza una onda de posibilidad que irradia un campo electromagnético y se compone de energía. Es lógico que nuestros pensamientos y sentimientos no sean la excepción.

El modelo según el cual los pensamientos se ven como la carga eléctrica y los sentimientos como la carga magnética en el campo cuántico me parece muy útil. Nuestros pensamientos envían una señal eléctrica al campo y  nuestros sentimientos atraen magnéticamente situaciones en la vida. Al unirse, lo que pensamos y lo que sentimos se produce un estado del ser que genera una huella electromagnética que a su vez influye en cada átomo de nuestro mundo. Este hecho hace que nos preguntemos: ¿Qué estoy transmitiendo (de manera consciente o inconsciente) en la vida cotidiana?

Todas las experiencias existen en potencia como improntas electromagnéticas en el campo cuántico. Hay una infinidad de posibles huellas electromagnéticas de genialidad, riqueza, libertad, salud que ya existen como un patrón de frecuencia de energía. Si al cambiar tu estado del ser crearas un nuevo campo electromagnético que coincida con este potencial en el campo cuántico de la información, es posible que te topes con esta situación al ser atraído por ella o que la situación te encuentre a ti.

Esto que hoy gracias a la física cuántica se puede demostrar, nuestros maestros ancestrales lo planteaban como LA SUSTANCIA MENTAL  QUE ESTÁ EN TODAS PARTES. Ésta puede considerarse como una elevada fase de la energía (todas las posibilidades) y la Materia considerarse como una forma grosera de ella (su consecuencia). Las dos se encuentran relacionadas íntimamente porque  donde pongo mi atención provoco que esas ondas de posibilidad se colapsen como materia.

Es por esto que te recomiendo que no permitas ningún conflicto entre  tu imaginación y tu razón porque esto crea confusión y desvia tu atención hacia aquello que no deseas.

Hay que recurrir constantemente a la introspección, la visión interna de mi “No es a la derecha no la izquierda, ni atrás ni adelante, ni arriba ni abajo, sino dentro de mi” (Miguel de Unamuno) y así atrapar a esos diálogos negativos que nos inmobilizan o nos desvían de nuestros deseos.  

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Miguel Padilla Capistrán

Maestro de Camino Consciente en Cancún Quintana Roo

Coordinación de la réplica de FHADI en Cancún Quintana Roo