la determinación

El timón interno


Por entonces él no estaba interesado en el estudio. De hecho, estuvo a punto de abandonar la escuela.

 

Criado en un rancho en las afueras de la ciudad, pasaba mucho tiempo solo, leyendo ciencia ficción y reparando autos antiguos, su pasión. La semana anterior a su graduación, un automovilista aceleró desde atrás mientras él iba hacia la izquierda para ingresar en su carril, chocó contra su auto deportivo y lo hizo añicos, y dejó al joven al borde de la muerte.

 

Después de recuperarse mi amigo fue al instituto técnico de su ciudad, donde descubrió una vocación que lo fascinó y movilizó su talento creativo: el cine. Una vez transferido a una escuela de cine hizo una película que atrajo la atención de un director de hollywood. El director lo contrató como asistente y le pidió que trabajara en un film de bajo presupuesto, lo que a su vez hizo que mi amigo consiguiera el respaldo de un estudio para dirigir y producir otra película con su propio guión. Antes del estreno el estudio no tenía expectativas en ese film que, sorprendentemente tuvo un éxito mayor que el esperado.

 

Pero los recortes arbitrarios, la edición y otros cambios  que los jefes del estudio hicieron antes del lanzamiento de la película fueron una triste lección para mi amigo, que otorgaba un valor supremo a la autonomía creativa en su trabajo.

 

Cuando emprendió el proyecto de realizar otra película sobre un guión propio, un gran estudio de Hollywood le ofreció un contrato con las condiciones habituales: es estudio financiaría el proyecto y se reservaría la decisión de hacer cambios en la película antes del estreno. lo rechazó: su integridad artística era más importante.

 

En lugar de ceder, mi amigo “compró” autonomía creativa emprendiendo un proyecto independiente. Invirtió todo  el dinero que había ganado con el primer film. Antes de terminar el rodaje, el dinero se había acabado. Salió en busca de créditos, pero uno tras otro los banco se los negaron. A último momento, el décimo banco al que había implorado ayuda salvó su proyecto.

 

La película era La guerra de las galaxias.

 

La insistencia con que George Lucas defendió su autonomía creativa pese a los aprietos financieros que implicaba su decisión es un ejemplo de integridad.

 

Daniel Goleman

Focus