propósitos de vida

La carta de Navidad


Hay una mujer que todavía anda suelta, una mujer encantada y peligrosa. Mueve su mano inteligente en una habitación y ésta parece una página de House Beautiful.

 

Mueve su mano creativa sobre los frutos de la tierra y aparece un festín todas las noches. Tiene habilidad para la jardinería, su vinagre de hierbas tiene propiedades curativas, su receta para mezclar pétalos de flores está muy solicitada, prepara unos pastelillos deliciosos, sus disfraces para la víspera de Todos los Santos son legendarios, todavía usa una talla pequeña. Está casada con un célebre abogado que la adora y tiene unos hijos excepcionales que la llevan en bandeja de plata. Terminó las compras navideñas y demás preparativos en noviembre. Ahora está pensando en hacer sus propios confetis utilizando cáscaras de huevo para la fiesta de Año Nuevo.

 

Conozco todos los detalles porque acabo de recibir la carta que todos los años me manda para Navidad. Y prepárate para recibir la tuya que ya está en camino. A esta mujer hay que pararle los pies. Es un peligro para nuestra tranquilidad doméstica. Es una amenaza para el bien común.

 

Te diré cuál es mi plan. Este año escribiremos nuestra propia carta, escribiremos sobre el emocionante safari del yo y el espíritu. Escribiremos sobre el encanto de la vida simple. Escribiremos sobre los minúsculos cambios que han tenido gran importancia en lo que se refiere a nuestra forma de abordar los quehaceres cotidianos.

 

Luego escribiremos otra carta, fechada en esta época del año próximo, en la cual describiremos de qué modo nuestros sueños se hicieron realidad. Describiremos también, con todo lugo de detalles nuestra gloriosa vida real: exactamente qué hacemos, cómo lo hacemos, quién lo hace con nosotras. Pero estas dos cartas las escribiremos sólo en nuestros diarios de descubrimientos para que únicamente nosotras podamos leerlas.  Porque ésta no es meramente nuestra carta al mundo, sino nuestra carta al Universo.Lo que hacemos en realidad es poner por escrito de forma concreta, nuestras aspiraciones para el Año Nuevo. Es lo mismo que poner por escrito nuestros objetivos, sólo que resulta mucho más creativo y divertido.

 

Tu carta navideña al Universo puede ser el más potente de los instrumentos de la motivación, porque pone en acción tus emociones e incrementa las pulsaciones de la energía creativa que tu mente subconsciente necesita para transformar un sueño en realidad perfeccionada.

 

Muchas de nosotras reaccionamos a las cartas de navidad como si fueran uñas que rascaran la pizarra de nuestro cerebro. pero mi amiga más antigua – vivimos en la misma calle desde que nacimos – escribe unas cartas anuales que son fabulosas y cuya llegada espero con ilusión. Esto se debe a que es una carta de verdad, y me habla de los problemas de su familia y también de las cosas que les salen bien y de su felicidad. Puede que la mande a cien personas, pero es una carta efusiva, ingeniosa, y tan auténtica como la propia Peg, y cuando la lees tienes la impresión de que me la ha escrito a mí y a nadie más. De manera que si una de las cosas que te gusta hacer es escribir felicitaciones de Navidad, no dejes de escribirlas, por favor. Recuerda sólo que tu familia y tus amistades llevan una vida en la que hay de todo. Igual que tú.

 

Sarah Ban Breathnach

El encanto de la vida simple