los ritos

De las Saturnales a la Navidad


Desde cuando  tenemos memoria la humanidad ha necesitado una serie de rituales para dar sentido a sus circunstancias.

 

En estas épocas del año muchos pueblos han celebrado por siglos el cambio de estación, las cosechas, los solsticios.

 

Wikipedia nos lo describe así:

 

“Los egipcios creían que el periodo de solsticio de invierno marcaba la muerte y el renacimiento del dios Horus, dios del cielo y el sol. Por este motivo desde hace 5000  años llevaban a cabo el ritual de encender un tronco cuya luz servía de memoria al dios y que mantenían ardiendo durante 12 días.

 

Esta tradición se extendió a las ciudades de Sumeria y Mesopotamia en el festival de invierno de Zagmuk, y más tarde se convertiría en una de las características de la celebración romana de la Saturnalia, cuando era quemado una especie de tronco durante diez días para indicar el comienzo  del gobierno de Mitra.

 

Sajones y visigodos se sumaron a esta tradición como un símbolo del bien, como la luz que prevalece sobre las tinieblas o el mal. A las  cenizas se les atribuía poderes mágicos. Lo más probable es que los cristianos adoptaran a través de los romanos este rito como un símbolo de la luz de Cristo frente a la oscuridad del mundo.”

 

Finalmente estamos hablando de la muerte y el renacer de la naturaleza, de las cosechas, del universo y de nosotros mismos.

 

De nosotros mismos como una oportunidad de renovación, como una nueva posibilidad de desarrollo, de reencuentro, de realización.

 

También es una oportunidad de renovación de nuestras relaciones , de las más cercanas y de las superficiales.

 

Son momentos en que la familia se une para celebrar, como los seres humanos se han unido por siglos, para celebrar la vida, para celebrar la luz y el amor.

 

Más allá de todo el rito externo de los regalos, los intercambios, los árboles de navidad, las tarjetas, las posadas, las reuniones y las celebraciones religiosas; está el encuentro que nos permitamos tener con nosotros mismos, con nuestras luces y nuestras sombras, con nuestros logros y fracasos, con nuestros deseos más profundos.

 

Espero que en medio del bullicio de estos días te des la oportunidad de este encuentro personal, de un momento de silencio y de soledad que te permita reencontrarte y  reinventarte.

 

Carmen Aranguren Orozco

Maestra de Renovación Interior en Cancún Quintana Roo

Coordinación del contenido del blog de Camino Consciente

Coordinación del Programa de Inclusión Social y Laboral de FHADI Cancún