la obesidad

Obesidad y psicogenealogía (II)


Las células del cuerpo de una persona obesa, obedecen una orden de acumular grasa y como sea de no soltarla no “quemarla”. Centrándonos en la grasa ésta podría considerarse como un elemento comodín que el cuerpo  obediente como marinero a las órdenes del patrón el inconsciente  las sitúa estratégicamente con distintas intenciones tantas como obesos.

 

Tres ejemplos:


1.- En el abdomen  para defenderse de ser adulto. Tomamos forma de bebé barrigón. Puede que el árbol ataque a los niños cuando “espigan” En el abdomen también, para simular un embarazo El árbol te acepta como madre no como mujer.


2.- En las caderas y muslos para ocultar el talento creativo y la libertad de expresión artística. El árbol asignó a otra persona este territorio o hay una prohibición total al desarrollo libidinal en beneficio de otro de los egos por ejemplo el intelectual o el material.


3- En todo el cuerpo a consecuencia de un abuso sexual. Puede provocar que asociemos “la belleza” con “la agresión”. Es decir si soy bella soy blanco de agresiones sexuales  por lo tanto engordo y de ese modo nadie me mirará ni me deseara sexualmente. Es una forma de defensa para estar a salvo.

 


Desde la perspectiva de Naska Groppaglio  la obesidad así como la delgadez las jorobas etc. se utilizan para integrarse en el “clan familiar”. Cuando no hay suficiente espacio en familias con muchos hijos  cuando uno nace no deseado del sexo opuesto al esperado es posible que el cerebro más primitivo encuentre estrategias de supervivencia que responden a estos patrones.

 


También hay personas que establecen su prioridad en el ahorro en no gastar ni un centavo. Son las personas que no invierten  sólo acumulan. La obesidad podría ser un síntoma de esa disposición, del miedo a que le falte. Como un seguro a todo riesgo, donde la grasa es “el seguro”
Detrás de la obesidad también puede haber una madre dominante posesiva que ejercía un control estricto sobre su alimentación, sus pensamientos sus sentimientos y su creatividad. En este sentido la obesidad representa una oposición inconsciente a la autoridad materna que abusó de nosotros.

 


Un ejemplo puede aclararlo: Una niña empezó a engordar para que su madre la quisiera y se preocupara de ella como de su abuela que había enfermado y ahora estaba en su casa robándole toda la atención.
Alejandro Jodorowsky dice que cuando uno sufre un abuso, eso se sigue repitiendo. Hay que eliminar de la mente el símbolo del abuso y romper la fijación con un acto psicomágico. En este caso le recetó que comprara tantos kilos de huesos para perros como los que ella tenía en estos momentos de sobrepeso. Llevar toda esa carga en una carretilla hasta el cementerio donde estaba enterrada su abuela y decirle: ” abuelita, estos kilos son tuyos, no son míos, me libero de esta carga” También debería llevar miel para endulzar y que no fuera un acto hostil.

 


Noticias relacionadas con la obesidad


Una noticia apunta que el estómago puede actuar como un “segundo cerebro”. Se ha descubierto toda una red neuronal de entorno a cien millones de neuronas en el conducto intestinal. De esta manera, lo que se conoce como “sentimiento intestinal” es el nudo en el estómago que todos conocemos. A riesgo de equivocarnos, podemos pensar que en este rudimentario “cerebro” el hambre de amor, de atención y de ternura… lo satisfacemos con exceso de alimento.

 


Otra noticia habla de una especie de “interruptor biológico” de la obesidad, que ofrece la posibilidad de manipular la presencia o ausencia de grasa en zonas anatómicamente estratégicas del cuerpo. Ese interruptor se activa sobre todo por el estrés crónico. Este hallazgo explicaría por qué hay personas que durante sus vacaciones, pese a los habituales excesos del verano pueden llegar a perder peso al alejarse temporalmente de sus presiones y preocupaciones cotidianas.



ALEJANDRO JODOROWSKY 
OBESIDAD Y PSICOGENEALOGÍA.